Cochabambinos aplazan al Gobierno en varias materias pero “le salvan el año”, según datos del Foro Reginal

Ramiro Moncada  – Los Tiempos

Si comparásemos la evaluación que hace la población cochabambina sobre la actual gestión de Gobierno con una clase de colegio, podríamos decir que nuestro estudiante reprueba en casi todas las materias, pero que en la nota general pasa de curso “raspando”.

Así, sobre una escala del uno al siete, la población cochabambina aplaza la labor del presidente Evo Morales y su equipo de Gobierno en lo que concierne a lucha contra la pobreza (3,4 sobre siete), lucha contra la corrupción (2,9), planes y proyectos de seguridad ciudadana (3,09), respeto a la Constitución Política del Estado (3,07) y mejoramiento de la justicia (3,1).

Aparentemente, la única “materia” que el Gobierno aprueba (de las expuestas en la encuesta) es la industrialización de recursos naturales (4,1 sobre siete).

Sin embargo, cuando se pregunta a la población sobre cómo calificaría el trabajo en general del Gobierno, más de la mitad (el 56 por ciento) responde que “regular”, seguido de casi otra cuarta parte (23 por ciento) que lo califica de “bueno”. Además, hay otro 4 por ciento que lo ve “muy bueno”, de donde se deduce que si bien la mayoría ve el trabajo del Gobierno como “ni bueno ni malo”, la balanza se inclina ligeramente hacia el lado positivo.

En el otro extremo, quienes califican el trabajo del Gobierno de “malo” sólo llegan al 13 por ciento, y los que se pronuncian por la opción “muy malo”, 3 por ciento. De cualquier manera, es evidente en la encuesta la demanda de la población en los temas específicos, y el asentimiento en la línea general.

No parece haber mucha diferencia en las respuestas de hombres y mujeres en ninguno de los tópicos tocados en la encuesta, ni siquiera en el de seguridad ciudadana, en el que, en teoría, la mujer suele ser la mayor víctima. Tampoco hay diferencias apreciables ni racionalmente justificables en cuanto a grupos etarios para ninguna de las preguntas. Las diferencias de las notas son exiguas.

MÁS ESTUDIOS, MENOR NOTA

Lo que sí resalta es una lógica inversamente proporcional en cuanto a la apreciación de las tareas gubernamentales y el nivel educativo, pues pese a que las notas para el Gobierno están casi en todos los casos por debajo de la media, las calificaciones más altas aparecen entre quienes sólo hicieron el nivel primario y van descendiendo paulatinamente a medida que va subiendo el grado de educación del encuestado.

Así, en el tema de las gestiones en la lucha contra la corrupción, la nota más elevada aparece, justamente, entre quienes sólo hicieron el ciclo básico (3,3 sobre siete), con un descenso sostenido hasta aparecer con un promedio de 2,6 entre quienes hicieron la universidad.

En cuanto a grupos laborales, la mayor aprobación con respecto a las tareas que el Gobierno hace en materia de lucha contra la corrupción vienen de los obreros (3,6 sobre siete), mientras que las más bajas de quienes buscan trabajo (2,3) y de quienes no trabajan ni buscan trabajo (2,1 sobre siete).

La lógica de a mayor educación menor nota, vuelve a irrumpir cuando se revisan las opiniones sobre el trabajo del Gobierno en materia de seguridad ciudadana, donde quienes hicieron sólo el ciclo básico confieren un 3,3 sobre siete, una nota que baja gradualmente hasta llegar a 2,8 otorgado por quienes concluyeron la universidad.

En la pregunta sobre la percepción de cumplimiento de la Constitución por parte del Gobierno, la mayor nota aparece entre quienes sólo recibieron educación primaria (3,6 sobre siete) y la menor entre quienes concluyeron la universidad, 2,8, con la consabida escala descendente en medio.

Esta misma situación se repetirá finalmente a la pregunta de cómo cree que encara el Gobierno las tareas para mejorar la justicia. Los que hicieron la primaria asignan una nota promedio de 3,5 sobre siete, nota que irá bajando paulatinamente hasta llegar a 2,7 entre los universitarios.

En el tema de lucha contra la pobreza, la menor nota se la dan quienes no concluyeron o se encuentran a medias con su educación universitaria (2,9), mientras que la nota más alta se la dan los de nivel básico (3,7).

“MATERIA APROBADA”

La única “materia” en la que el Gobierno logra una nota de aprobación, con un modesto 4 sobre 7 es en lo referido a la industrialización de recursos naturales. Nuevamente son los que hicieron sólo el ciclo básico los que asignan al Gobierno la mayor nota con 4,9 sobre siete, mientras que la peor percepción (3,6) aparece esta vez entre quienes no concluyeron la universidad.

En cuanto a grupos etarios, la mejor imagen está entre los jóvenes (4,3 sobre siete), y la peor en los que tienen 46 años en adelante (3,8 sobre siete).

“Hablando en general”

“Hablando en general”, el 56 por ciento de los encuestados califica la tarea del Gobierno del presidente Evo Morales como “regular” y el 23 por ciento de “buena”. Del otro extremo, quienes dicen que es mala llegan a 13 por ciento, y muy mala 3 por ciento. Nuevamente las notas guardan relación inversamente proporcional con el nivel educativo. A saber, quienes hicieron sólo el ciclo básico consideran en 55 por ciento que la gestión del presidente Morales es “regular” y 30 por ciento “buena”, mientras que los que concluyeron la universidad la consideran regular en 45 por ciento, y buena en 25 por ciento.

Un detalle que rompe la habitual escala descendente lo da el grupo de quienes hicieron estudios universitarios a medias, donde los que califican la gestión de regular llegan a 65 por ciento, porcentaje incluso más alto que los de nivel básico. Los que ven “buena” la gestión gubernamental en este grupo sólo llegan a 12 por ciento. En contrapartida, el 20 por ciento de este grupo califica la gestión de mala, la mayor reprobación en cuanto a niveles educativos, seguida del 16 por ciento de quienes completaron la universidad.

Análisis

“Mal Gobierno, buen Presidente”, dice Cochabamba

WÁLTER GUEVARA ANAYA, FILÓSOFO Y CIENTISTA POLÍTICO

El Gobierno se aplazó en lucha contra la pobreza, lucha contra la corrupción, seguridad ciudadana, mejoramiento de la justicia y cumplimiento de la Constitución Política del Estado. Sólo en el caso de la industrialización de los recursos naturales pasó raspando con 4,09.

Sin embargo, cuando se pide que evalúen el trabajo del presidente Evo Morales, el 27,3 por ciento respondió “muy bueno” o “bueno”.  Si a eso se suma el 56,3 por ciento que dijo “ni bueno ni malo, sino “regular,” el total de los que aprueban el trabajo del Presidente (o al menos no lo rechazan de plano por encontrarlo regular) es del 83,6 por ciento, calificación muy superior a la que reciben los resultados de la gestión de su Gobierno.

Primera conclusión: los cochabambinos perciben el trabajo del Presidente mucho mejor que los resultados concretos de la gestión de su Gobierno. Segunda conclusión: globalmente hablando, los mismos encuestados que elogian el trabajo del Presidente aprueban los avances de su Gobierno sólo en lo que toca a la industrialización de los recursos naturales y lo hacen con un promedio bastante bajo (4,09 sobre 7).

¿Cómo se explican estos resultados al parecer contradictorios? Cada lector tiene derecho a sus propias conjeturas. Algunos dirán que la mayoría piensa que el Presidente trabaja muy bien, pero que sus colaboradores le fallan en entregar resultados tangibles a la población.

Otros pueden pensar que la propaganda del Gobierno es la que nos convence de que el Presidente se levanta muy temprano y se mantiene en movimiento hasta muy tarde, reuniéndose con su gabinete, entregando obras, atacando a sus opositores y elogiando su Gobierno en todo.

También habrá quienes se animen a pensar que la cultura política de nuestro país prefiere atribuir todo resultado positivo a un caudillo.

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