Foro Regional 2013: La gente aprueba que el Estado controle empresas y cree empleo

Ramiro Moncada  – Los Tiempos

Los cochabambinos creen que el Estado debe ser el responsable de manejar la economía, crear empleo y, en general, garantizar el bienestar de la gente y reducir la desigualdad de ingresos.

Los datos de la segunda encuesta metropolitana del Foro Regional revelan esa percepción del rol casi “todopoderoso” del Estado. Más del 50 por ciento, en diferentes grados, está de acuerdo con la idea de que el Estado boliviano, en lugar del sector privado, debería ser el dueño de las empresas e industrias más importantes del país.

Mucho más de acuerdo está la gente, en más del 80 por ciento, en que el Estado, más que la empresa privada, debería ser el principal responsable de crear empleos.

En el ámbito más general, los cochabambinos también apuestan a la intervención estatal. Más del 78 por ciento, con distinta intensidad, apoya que el Estado, más que los individuos, debería ser el responsable de asegurar el bienestar de la gente. Entretanto, más del 80 por ciento acepta la idea de que el Estado debe implementar políticas firmes  para reducir la desigualdad de ingresos entre ricos y pobres.

Tanto hombres como mujeres,  de una escala del 1 (muy en desacuerdo) y 7 (muy de acuerdo) indicaron 4 en promedio a la consulta sobre si el Estado debe controlar las empresas más importantes del país.

Sí se ve alguna diferencia en cuanto a nivel educativo, ya que aquellos que completaron la educación universitaria, los que asistieron a la universidad, pero no la terminaron, y los bachilleres, muestran menor apoyo a la intervención estatal en la actividad empresarial e industrial. Los jóvenes entre 18 y 25 años están menos de acuerdo en esta participación estatal, en los otros rangos de edades la tendencia es similar.

Los profesionales independientes, aquellos que realizan un trabajo familiar no remunerado, los que buscan trabajo, los estudiantes y quienes no trabajan ni buscan empleo se muestran más en desacuerdo con que el Estado maneje las empresas.

En los dos extremos, un 11 por ciento de los consultados dijo estar muy en desacuerdo (eligió la opción 1) con la idea del control estatal de las industrias, mientras que casi un 13 por ciento indicó estar muy de acuerdo (escogió 7).

EMPLEO

Los obreros son los que más apoyo dan a la idea de que el Estado boliviano debe ser el encargado de crear empleo. En la escala del 1 al 7, las personas que tienen esa ocupación indicaron en promedio un 6.1, casi muy de acuerdo.

Las personas que buscan empleo, en cambio, son las menos convencidas sobre el tema, en promedio apuntaron 4.6.

Tanto hombres como mujeres, las personas en todos los rangos de edad y niveles educativos tienen la misma posición respecto al empleo y el rol del Estado.

En la consulta sobre creación de puestos de trabajo y también sobre el control estatal sobre las empresas, los patrones o empleadores manifiestan su conformidad con ambas ideas, incluso a nivel similar que otros sectores como obreros o empleados, según los resultados de la investigación.

Del total de consultados, el 39 por ciento, es decir casi cuatro de cada 10 dijeron, situaron su respuesta en el punto 7 de la escala, es decir que están muy de acuerdo con el tema

BIENESTAR Y DESIGUALDAD

Hombres y mujeres de todas las edad y nivel educativo están de acuerdo con que el Estado boliviano debe ser el principal responsable de asegurar el bienestar de la gente e implementar políticas firmes para reducir la desigualdad de ingresos entre ricos y pobres.

Existen ligeras diferencias en cuanto a ocupación. Personas incapacitadas para trabajar y aquellas que no trabajan ni están buscando empleo son las que menos de acuerdo están con la intervención estatal para asegurar el bienestar de la gente, de acuerdo con los datos de la encuesta metropolitana.

Entretanto, los obreros, las amas de casa, los empleados, estudiantes y jubilados son quienes dicen estar más de acuerdo con la idea de que el Estado es el responsable de reducir la desigualdad de ingresos entre ricos y pobres.

PIDEN MÁS GASTO EN SALUD Y EDUCACIÓN

La mayoría de los cochabambinos apoya que el presupuesto de salud y educación aumente, mientras que un 48 por ciento dice que el gasto en defensa también debe subir.

De acuerdo con los datos de la segunda encuesta metropolitana, siete de cada 10 personas quieren que el Gobierno nacional destine más o muchos más dinero a la atención de salud. También siete de cada 10 piden más o mucho más presupuesto para educación.

Aquellas personas que llegaron a un nivel educativo de primaria y que completaron la universidad son las que en mayor porcentaje piden mucho más recursos para salud y quienes completaron los estudios universitarios apoyan un mayor incremento de los fondos para educación. Los mayores de 36 años son los que menos apoyan un aumento del presupuesto de defensa.

La segunda encuesta metropolitana también preguntó si la gente sabía si la información sobre ejecución presupuestaria y el desempeño de las instituciones es de acceso público. El 62 por ciento indicó que ese tipo de información es de acceso sólo para autoridades.

Análisis

Percepción sobre el rol del Estado

ARMANDO MÉNDEZ M.

EXPRESIDENTE DEL BANCO CENTRAL

El denominado periodo “neoliberal” en Bolivia no modificó el modo de pensar de los bolivianos. Ya desde los años 30 del siglo pasado, intensificado bajo el denominativo de la “revolución nacional” en los años 50, llevado a su cenit en el primer gobierno de Hugo Banzer en los años 70, en Bolivia la gente espera todo del Estado.

La gente cree que es bueno que haya empresas estatales. Pero no sólo esto, sino que también espera que el Estado sea el responsable de crear empleo para la gente. Ésta es la conclusión de la interesante segunda encuesta del área metropolitana de Cochabamba.

Ante la pregunta: ¿Cuán de acuerdo están los bolivianos en que el Estado sea el propietario de las grandes industrias? se puede decir que mayoritariamente la gente está de acuerdo. Un 52,3 por ciento, unos con más entusiasmo que otros, apoya frente a un porcentaje menor (47,8 por ciento) que no, también con distinto grado de entusiasmo.

Esta visión ideológica estatista en Bolivia se la confirma mucho más cuando esa encuesta pregunta si el Estado debe ser responsable, más que la empresa privada, de crear empleos. Un abrumador 89 por ciento, con distintos grados de entusiasmo, declara su conformidad, frente a un minoritario 11 por ciento que no.

La privatización de las empresas públicas que se hicieron en el periodo “neoliberal”, que con sorprendente rapidez el Gobierno del presidente Morales la revirtió, no sólo significa que la famosa “capitalización” de las grandes empresas públicas, durante el Gobierno de Sánchez de Lozada, fue muy mal hecha, sino que esa determinación no fue la consecuencia de una decisión nacional, producto de la evolución política del pueblo boliviano, sino fue el resultado del cambio de política crediticia en el seno de los organismos financieros internacionales, como el Banco Mundial y el BID, que decidieron no dar más créditos a las empresas públicas en América Latina.

En esta situación, no había otra opción para las empresas públicas. O se privatizaban o se cerraban. El Gobierno de esos tiempos salía del trauma que había significado la hiperinflación de los años 80, por lo que el Banco Central no estaba en condiciones de ser el ente financiero de las empresas públicas. En este contexto, no quedaba otra opción que su privatización.

El Gobierno de Morales ha retornado a la visión estatista de la economía y con apoyo de la gente.

Lea el artículo original aquí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.