Conflictos sociales, contenidos y sujetos en el proceso de cambio

Antecedentes y problemática

 La actual coyuntura política abierta con la llegada del MAS al gobierno revela una serie de transformaciones en la compleja relación del Estado con la sociedad civil, más concretamente, del gobierno con las organizaciones sociales. El autodenominado ‘gobierno de los movimientos sociales’,  ha cuestionado al menos en términos discursivos, el viejo patrón de conflictividad centrado en la necesaria confrontación de los sectores sociales con el  Estado neoliberal para arrancarle demandas y reivindicaciones, y ha propugnado un modelo no solo de mayor acercamiento a la sociedad, sino inclusive de incorporación directa de organizaciones de la sociedad en el Estado.

Este modelo discursivo y simbólico resulta muy complejo cuando se contrasta con la realidad, que muestra, evidentemente una serie de cambios pero también continuidades y  la recurrencia e incrementalidad de la conflictividad social durante casi nueve años de gestión estatal.

Veamos. Por una parte, desde la institucionalidad pública se han creado normativas e instancias públicas que pretenden atender de manera más directa la relación con la sociedad y sus demandas, como por ejemplo, el viceministerio de coordinación con movimientos sociales perteneciente al Ministerio de la Presidencia, ahora denominado viceministerio de movimientos sociales y sociedad civil, y otras instancias para facilitar dicha la relación.  Por otra parte, existe una evidente presencia de dirigentes de organizaciones sociales afines al gobierno ocupando cargos jerárquicos en distintas instancias estatales, ejecutivas, legislativas, judiciales e incluso electorales. La propia ratificación del Presidente del Estado cada año, como presidente de las seis federaciones del trópico, muestra signos de una relación distinta que de campesinos, cocaleros, cooperativistas, se ha ido ampliando a otros sectores gremiales y urbanos.

Sin embargo,  los escenarios de conflictividad en general, no han variado, el seguimiento realizado por el observatorio del CERES y otras instituciones muestran líneas de continuidad con anteriores coyunturas, por ejemplo, en problemas económicos y actores corporativos, sin embargo también han surgido nuevos temas de conflicto y con carácter distinto. No se puede comparar y cuantificar  un conflicto  como un paro de 24 horas por incremento salarial protagonizado por el magisterio con una marcha como la realizada por los pueblos indígenas del TIPNIS con los mismos criterios.

Los conflictos son consustanciales a las sociedades. No es posible ni deseable una sociedad sin conflictos; estos revelan las fracturas sociales, son una forma de expresión de la realidad social y política,  sus características, las  necesidades irresueltas,  la persistente desigualdad social, pero también la capacidad organizativa y de movilización de las sociedades. En ese sentido revelan la sustancia de las sociedades, sus problemas  estructurales y/o coyunturales, su historicidad.

Por otra parte, la conflictividad  se sitúa en el centro de la relación Estado y sociedad  por tanto involucra  aspectos que, a partir de la propia dinámica de los conflictos en relación con sus distintas dimensiones es preciso escudriñar en un análisis más cualitativo, mediante la incorporación de uno o más estudios  de caso. Por último, los campos de conflicto constituyen sujetos, en unos casos dotados de historicidad como son los movimientos sociales, en otros actores coyunturales que se diluyen una vez consumadas sus demandas que causan impactos distintos en el sistema político.

Así, el contexto, los actores, los interlocutores, los temas, las formas y lugares de la conflictividad así como la densidad de los hechos, permiten trazar las relaciones y sus efectos en la democracia. La lectura de los conflictos en clave democrática es central, porque permite evaluar la madurez del sistema político y su interaccion con la sociedad.

Justificación

Instituciones como el CERES y UNIR  han realizado un importante seguimiento cuantitativo de los conflictos suscitados en Bolivia en los últimos años (décadas). El registro de conflictos del CERES permite un rastreo de los mismos desde la dictadura banzerista, pasando por la recuperación de la democracia, su consolidación y su crisis a fines de los noventa y principios del dos mil, así como  el las características del momento actual, discerniendo actores protagónicos, interlocutores, formas de movilización, temas de conflicto y en su caso desenlace del mismo, realizando una lectura cruzada con los distintos contextos históricos.  Del mismo modo en otros países de América Latina se ha recuperado una información y lecturas analíticas  (Cfr. Calderón 2011) y algunos estudios cualitativos puntuales sobre episodios de conflictividad crítica que han merecido una reinterpretación de la realidad e incluso de conceptos teóricos para abordarla, con énfasis en los nuevos movimientos y temas de conflicto.

De ahí la necesidad de recuperar dicha información y poder analizar de manera más conceptual los alcances de la conflictividad en relación con la democracia y los virajes relacionados con los distintos contextos políticos.

Objetivos

Objetivo general

Describir y analizar las características de los escenarios de conflictividad social en sus distintas dimensiones, comparando el anterior ciclo histórico con el actual y su relación con la democracia.

Objetivos específicos

1.- Describir  el contenido predominante de los nuevos campos discursivos, es decir, los actuales temas de conflicto en relación con coyunturas  anteriores.

2.- Identificar los  actores relevantes  que emergen de los nuevos campos de conflicto, sus alcances y relaciones.

3.- Describir y analizar los repertorios de movilización predominantes utilizados por los sujetos colectivos.

4. Establecer las estrategias de los sujetos, sus interlocutores, los itinerarios de los conflictos, así como la capacidad de respuesta institucional del Estado en el marco de un ‘gobierno de los movimientos sociales’.

5. Analizar la relevancia de los nuevos campos de conflicto en relación con la calidad democrática  en Bolivia y en relación con contextos vecinos.

Problema de investigación e hipótesis

En las últimas décadas en América Latina parece haberse producido un giro en los campos de la conflictividad; si bien se mantienen ciertas tendencias de regularidad respecto a los temas estructurales –económicos o referidos a la institucionalidad estatal-, se estaría experimentando una fase de fragmentación de los conflictos y actores, “se estaría evolucionando hacia sociedades donde la acción colectiva tiende a ser cada vez más policéntrica (Calderón :24), así como asistimos a la emergencia nuevos nuevos actores y temas de conflicto, en relación por ejemplo, con el medio ambiente, los recursos naturales, la insatisfacción con el orden neoliberal y con el régimen democrático.

Del mismo modo, la globalización ha afectado a este cambio en las características de la conflictividad porque afecta en las características del la sociedad, sus formas de comunicación y acción y el posicionamiento de nuevas demandas y temas críticos, como el activismo en las redes sociales, la interacción de sujetos mediante redes complejas y con una gran capacidad extensa e intensa.

Como contraparte, una tendencia muy extendida en la región, son  Estados e instituciones débiles, con dificultades para enfrentar los crecientes e inéditos problemas sociales, impactando directamente en la estabilidad de los regímenes democráticos.

Uno de los puntos críticos es el distanciamiento crónico entre las estructuras estatales y la sociedad civil, clave de la democracia, y la ausencia de instancias que permitan una  comunicación entre ambas esferas. Esta relación tiene diversas dimensiones. Una institucional que deviene del orden normativo y las reglas de juego que emanan de acuerdos políticos en las interfaces entre Estado y sociedad, otra referida a  la capacidad de gestión gubernamental y políticas públicas que constituyen la base de la gobernabilidad democrática; y por último,  las relaciones de conflictividad, acuerdos, consensos y quiebres que se producen a partir de las demandas de la sociedad y su capacidad de modificar e incidir en el ámbito decisional.

Las preguntas que guian la investigación son las siguientes:

¿Cuál es el contenido predominante en los nuevos escenarios discursivos de la conflictividad en relación a las anteriores década?

¿Cuáles los  actores relevantes  que emergen de los nuevos campos de conflicto, o se mantienen los mismos de décadas anteriores?

¿Cuáles son actualmente los repertorios de movilización privilegiados para expresar la conflictividad social?

¿Qué estrategias y cuál ha sido la respuesta institucional del Estado a estos nuevos temas y actores en conflicto en el marco de un ‘gobierno de los movimientos sociales’?

¿Qué impacto tienen los nuevos campos de conflicto en la calidad democrática, entendida como una forma de relación entre el Estado y la sociedad civil? ¿Qué similitudes y diferencias existen con otros contextos de la región?

Metodología

a)     El objeto de estudio

Se han ensayado distintas maneras de definir la conflictividad desde perspectivas teóricas también diversas, Bobbio por ejemplo asocia la conflictividad a la competencia entre partes y especifica que la base de la discrepancia es la incompatibilidad entre las aspiraciones y posiciones de unos y otros. En esta definición, ciertamente muy general y ambigua, el conflicto implica factores antagónicos, en que quienes osn parte del conflicto comparten  mínimas condiciones organizativas (Bobbio  Matteucci y Pasquino dic cp unir).

Un elemento central en cualquier relación conflictiva son las relaciones de poder. En realidad un conflicto  expresa una disputa por determinados recursos de poder ya sea a través de la expresión de intereses, de relaciones de dominación y subordinación o de imposición de determinadas decisiones. El poder no solo se dirime en el ámbito de la política institucional y en el Estado, sino en el conjunto de las relaciones sociales, es decir involucra la multiplicidad de relaciones donde se ejerce, como diría Foucault, el poder está en todas partes (1979 calderon 71). Los recursos en disputa son de diverso origen, desde materiales  hasta otros como la discrepancias de  valores, la conquista de  derechos, artefactos simbólicos y otros. Justamente por su carácter político y de poder, el Estado y la autoridad aparecen como  principales interlocutores.

Desde algunas perspectivas teóricas como la consensualista o la constructivista los conflictos son indispensables para procesar cambios sociales en la historia. Dahrendorf por ejemplo, observaba hace varias décadas,  que los conflictos cumplen una función fundamental en el desarrollo de la historia de las sociedades (1979 unir), al igual que Morin que considera al conflicto  socialmente útil,  pues precisamente en momentos críticos, tienden a disminuir las resistencias y se abren posibilidades de transformación. El constructivismo por su parte, avanza hacia vías de procesamiento de los conflictos que trascienden su resolución y buscan transformar la realidad mediante soluciones proactivas. Esta perspectiva deposita  esta responsabilidad en la concurrencia de ciudadanos informados, organizados y autónomos, con capacidad de agencia para el cambio

Un conflicto es una relación de interacción en que se disputan determinados recursos (de poder, materiales, axiológicos o políticos) y de hecho implica repertorios de movilización, es decir, acciones directas que varían en grado e intensidad.

Siguiendo a Sartí (en Calderon p. 337) es preciso diferenciar los conceptos de conflicto y conflictividad; el primero está referido a un hecho puntual coyuntural, mientras el segundo a una característica histórica de las sociedades de raíces más profundas “la conflictividad es una resultante histórica que deviene a partir de situaciones complejas, de conflictos multidimensionales y multi-causales que al correr de los años no lograron resolverse en sus raíces más profundas,  por consiguiente, estas se arraigaron; atraviesan o tienen ingredientes (como causa y a la vez como efecto) que con el tiempo se dinamizan, intersecta y realimentan mutualmente” (Caros Sarti en Calderon 337).

De esta manera, los conflictos se sitúan en el centro de la relación Estado y sociedad. En ese contexto, los actores, los interlocutores, los temas, las formas y lugares de la conflictividad así como la densidad de los hechos, permiten trazar las relaciones y sus efectos en la democracia. La lectura de los conflictos en clave democrática es central porque permite evaluar la madurez del sistema político y su interaccion con la sociedad.

En relación con lo anterior, la parte sustancial del objeto de estudio es la relación de estos conflictos con la democraticidad de la sociedad y su relación con el Estado.

b)     Las unidades de estudio

-Los  ámbitos discursivos de la conflictividad, es decir, el contenido de los temas de conflicto predominantes.

-Los sujetos o actores relevantes  que emergen de los nuevos campos de conflicto.

-Los repertorios de movilización privilegiados para expresar la conflictividad social y sus cambios

-Los itinerarios de los conflictos, sus interlocutores, estrategias y la capacidad de respuesta institucional del Estado en el marco de un ‘gobierno de los movimientos sociales

-La relación entre los campos de conflicto y la calidad de la democracia en Bolivia y en la región latinoamericana.

c)      Técnicas de recolección y procesamiento de información

 

0BJETIVOS TÉCNICAS FUENTES
Objetivo 1:Describir  el contenido predominante en los nuevos campos discursivos, es decir, los temas de conflicto en relación con coyunturas políticas anteriores.

 

 

Revisión de los registros de datos elaborados  por el CERES, 

 

Sistematización los temas que han motivado la conflictividad en Bolivia en perspectiva histórica

 

Seguimiento a conflictos seleccionados como casos

 

Entrevistas semi estructuradas  a informantes clave

Base de datos del CERES (observatorio de conflictos)

 

Base de datos de UNIR.

 

Bibliografía secundaria

 

Dirigentes sociales

Objetivo 2: 

Identificar a los  actores relevantes   que emergen de los campos de conflicto, sus alcances y relaciones.

 

 

Identificación y análisis de los sujetos que generan conflictos, clasificación y lectura de tendencias 

Revisión bases de datos

 

 

Entrevistas semi-estructuradas

 

Bases de datos CERES y UNIR. 

Informantes claves

 

Fuentes hemerograficas

Objetivo 3: 

Describir y analizar los repertorios de movilización privilegiados  utilizados por los sujetos colectivos.

 

 

 

Análisis de las bases de datos

 

Revisión de fuentes de internet para casos específicos

 

 

Entrevistas semi-estructuradas

 

 

Bases de datos

 

Bibliografía secundaria

 

 

Informantes claves

Objetivo 4: 

Establecer los itinerarios de los conflictos, estrategias de los sujetos, sus interlocutores, así como la capacidad de respuesta institucional del Estado a estos nuevos temas y actores del conflicto en el marco de un ‘gobierno de los movimientos sociales’.

 

 

Análisis de las bases de datos en relación con interlocutores e itinerarios de los conflictos

 

Analisis de algunos estudios de caso

 

 

Entrevistas semiestructuradas  a dirigentes sociales y personeros del gobierno

 

 

Revisión hemerográfica

 

Bases de datos

 

dirigentes sociales

 

 

Funcionarios públicos

 

 

Dirigentes políticos

 

Objetivo 5: 

Analizar la relevancia de los nuevos campos de conflicto en relación con la calidad democrática tanto en Bolivia como en  contextos vecinos.

 

Análisis de los estados de conflictividad en otros contextos latinoamericanos 

Establecer similitudes y diferencias con el caso boliviano

 

Entrevistas semi-estructuradas a especialistas

 

 

Revisión de bibliografía secundaria

 

 

Bases de datos 

 

Bibliografía secundaria

 

Informantes clave.

 

 

 

 

Archivos digitales

Resultados esperados

 a)     Se ha elaborado un informe final, descriptivo y analítico, sobre las mutaciones y continuidades de la conflictividad social en Bolivia (1978-2013).

Se posiciona en el debate el tema de la conflictividad social, en un gobierno fuertemente ligado a determinados grupos de presión. 

Acerca de: Maria Teresa Zegada

Socióloga con Maestría en Ciencia Política, consultora e investigadora acerca de los procesos socio-políticos en Bolivia, docente universitaria en varias universidades tanto en prefrado como en posgrado. Autora de varios libros.

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