Nota de Prensa 02/2013 – Aumenta la temperatura social

Luego de cuatro meses en los que la actividad conflictiva se mantuvo cerca del promedio que ha caracterizado al periodo de gobierno del Presidente Morales, en Marzo volvió a aumentar la cantidad de nuevos eventos conflictivos en el país.
De acuerdo a los registros del Observatorio de Conflictos de CERES, que funciona en coordinación con el centro Ciudadanía y con el apoyo de  la Cooperación Suiza para el desarrollo, la cantidad de eventos nuevos registrados en el mes de marzo fue casi el 27% superior a la del mes de Febrero.nota de prensa-02-2013
Los 71 conflictos de Marzo suben el índice de conflictividad del gobierno de Evo Morales a 56.2 conflictos tomando en cuenta la totalidad del periodo gubernamental a su cargo. Esto implica que en sus 7 años y dos meses de mandato, ha tenido que lidiar con 4391 conflictos sociales.
El reciente conflicto en la zona de Tiquina es una ilustración extrema de la tendencia predominante en muchos de estos eventos. Primero, la movilización exigió la adhesión activa de los pobladores, cuyo bloqueo estuvo dirigido a presionar de manera indirecta al gobierno, es decir, a presionarlo a través del malestar causado en otros: transportistas, turistas, vecinos de otras áreas. En consecuencia, fue una movilización que aplicó violencia y que pudo haber desencadenado más violencia. Segundo, la demanda estaba orientada a forzar la asignación de recursos fiscales a una obra cuya viabilidad y factibilidad no han sido ni siquiera estudiadas. Por ello, se trata de un esfuerzo destinado a atraer recursos fiscales a la zona. Esto implica que los pobladores asumen que el flujo de dinero que genere la obra ya ampliará oportunidades para ellos y les permitirá disfrutar, por lo menos en parte, de la bonanza fiscal que vive el país. Tercero, la movilización se suspende ante una promesa, aún sabiendo que será de difícil cumplimiento. No les importa, habrá una próxima oportunidad y partirán de la promesa, del papel firmado, que compromete al gobierno y a los que vengan. Por ello, puede decirse que el conflicto no terminó y seguirá pendiendo como una amenaza sobre Tiquina.
Esa lógica es muy frecuente en muchos otros conflictos y ayuda a explicar por qué ellos se repiten y aumentan en frecuencia, y por qué erosionan tanto la credibilidad de las autoridades como su capacidad de gestión.
La información proviene del Observatorio de Conflictos de CERES, que cuenta con el apoyo de la Cooperación Suiza y del centro Ciudadanía.

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